10 años demediado


“Quitada la sábana, el cuerpo del vizconde apareció horriblemente mutilado. Le faltaba un brazo y una pierna, y también toda la parte de tórax y abdomen comprendida entre aquel brazo y aquella pierna había desaparecido, pulverizada por aquel cañonazo recibido de lleno. De la cabeza quedaba un ojo, una oreja, una mejilla, media nariz, media boca, media barbilla y media frente: de la otra mitad de la cabeza no había más que una papilla. En pocas palabras, se había salvado sólo la mitad, la derecha, que por otra parte estaba perfectamente conservada, sin ningún rasguño, exceptuando aquel enorme desgarrón que lo había separado de la parte izquierda saltada en pedazos.

Los médicos, todos satisfechos. Si no moría entretanto, hasta podían intentar salvarlo. Cosieron, aplicaron, emplastaron: quién sabe lo que hicieron. El caso es que al día siguiente mi tío abrió el único ojo, la media boca, dilató la nariz y respiró. La robustez de los Terralba había resistido. Ahora estaba vivo y demediado”.
El Vizconde Demediado. Italo Calvino. 1952.

Hoy hace 10 años comenzaron a andar las dos mitades del Gerente De Mediado, un blog que surgió con la simple intención de compartir con los alumnos del Máster de Salud Pública / Europubhealth de la Escuela Andaluza de Salud Pública lo que no daba tiempo a comentar en clase, pero que acabó teniendo vida propia.
A lo largo de 10 años y 935 entradas el Gerente ha ido recorriendo variopintos lugares de las dos regiones que conforman el territorio donde habita: por un lado el castillo en el que residen los que, con sus decisiones, creen configurar cómo debe ser el mundo; el terreno de la política y la gestión, las normas y los procedimientos. Por el otro, fuera de los muros del castillo, se extienden los dominios de la preocupación, la incertidumbre, el sufrimiento y también el alivio. Allá donde al final se encuentran solos alguien que duda sobre si estará sano y alguien que tal vez pueda ayudarle con ello.
Como siempre lo mejor de este periodo ha sido el propio viaje, en el que ha ido conociendo gente fabulosa, de la que ha aprendido mucho más de lo que puede encontrarse en las páginas del New England.
Si al final  queda algo claro es que la realidad es mucho más confusa, gris y relativa de lo que uno percibe desde una de sus dos mitades,como le ocurría al tío Medardo (aquel caballero salvajemente cortado en dos mitades, una buena y otra mala, por una bala de cañón) :
Así mi tío Medardo volvió atrás y fue hombre entero, ni bueno ni malo, una mezcla de bondad y maldad, esto es aparentemente no diferente del que era antes de ser demediado. Pero tenía la experiencia de las dos mitades refundidas en una sola, por esto tenía que ser muy sabio. Tuvo una vida feliz, muchos hijos y un gobierno justo. También nuestra vida mejoró. Quizá esperábamos que, con el vizconde entero otra vez, se abriese una época de felicidad maravillosa; pero está claro que no basta un vizconde completo para que se vuelva completo todo el mundo”.
Aunque la experiencia de las dos mitades siempre aporte sabiduría, es evidente que no es suficiente para que todo acabe por estar completo, y tener sentido.
Pero, en cualquier caso, nunca se agradecerá lo suficiente todo lo que se aprendió en el camino, de tanta gente interesante que pasó por aquí, bien conversando, bien solamente leyendo y compartiendo.

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